‘¡Se me olvidó!’

Un pequeño olvido puede arruinar la experiencia que tanto has planeado. Imagínate que estás en un lugar cuya naturaleza es imponente… como la Ría de Celestún en Yucatán, o los manglares de Acapulco, o en el centro de la zona arqueológica de Palenque, rodeado por una exuberancia mística. Para guardar el recuerdo, sacas la cámara, enfocas y… ¡no tiene pilas!
Hay otros olviso fácilmente solucionables, como tu pasta de dientes, tu playera infalible para el calor, los tenis para caminar sin cansarte. ¿Pero qué pasas si olvidas medicamentos que no se consiguen fácilmente? ¿o Qué pasa si has olvidado ese rollito de billetes que tenías guardado, o al menos eso creías, para los gastos que ninguna tarjeta puede pagar?
Es terrible cuando un olvido así no ensombrece el viaje. ¿Cuál ha sido tu mayor olvido durante un viaje de placer? ¡Platícanos!

Yo he olvidado de todo, desde un par de chanclas para la playa, la tarjeta de crédito y en una ocasión, a la inversa, deje un par de zapatos bajo la cama del hotel